Todavía no había cumplido los 19, y ya todo estaba saliendo algo mejor.
Él llegó más tarde, como por sorpresa.. Realmente, yo esperaba entusiasmada, cosa que nadie sabia. Era extraño que sin conocerle, ya viera en él muchas cosas que no veía en nadie más. Era extraño como tan solo al abrir la boca y soltar un pequeño comentario me cayera genial.
Todo iba en progreso..., aunque no hablaba mucho con él... Faltaban unas horas o quizás minutos para irnos, cuando por, no preguntéis si por destino, karma o casualidad, comenzó a hablarme como si me conociera de hace tiempo.
Un gracioso juego de intercambio de monedas, un gracioso "te acompaño a comprar tabaco por que esta gente no se despiden"..., un gracioso "cigarro de la suerte"... Pero ya me iba. Ya no te vería más...
Pues no. No tenía ganas de dejarte ir. Tenía ganas de hablar contigo, pero esperaba a que tú comenzaras a hacerlo, cuando de repente... ZAS.. Número desconocido hablándome de dos de sus amigos... Era él...
La semana fue yendo a mejor, iba descubriendo mismo gustos, afinidades, hobbits..., iba teniendo más y más ganas de conocerte. Yo no podía creer que un tío como él existiera, que fuera real, y que precisamente fuera igual a mí.
Tal vez me arrepintiera de algunas cosas en ese lunes, en el que tan solo pensaba en él y en su carismática pero perfecta forma de ser. Él me recordaba todo lo que un día dejé atrás, en el pasado, algo enterrad, él me hacía olvidar todo el daño que me habían hecho, o que tal vez yo solo me había estado haciendo durante todo este tiempo...
¿Cómo puede ser capaz de hacer eso en tan poco tiempo? ¿Cómo trastorna de la noche a la mañana mi mundo? ¿Cómo o mejora por minutos?...
"Lo imposible solo tarda un poco más"
Solo sé que tan solo en un minuto, un mínimo segundo contigo, vuelve bueno hasta al más oscuro.
Y sí..., necesitaba decirlo a los 4 vientos, por que no habrá nunca nadie como TÚ.
GRACIAS... tequiere MUCHU
No hay comentarios:
Publicar un comentario