Amor
Cuando era pequeña, soñaba siempre con las típicas escenas de amor de películas: esos besos, abrazos, pasiones, enamoramientos o encaprichamientos que terminaban siempre de una perfecta forma.
Tenía la fe de ser feliz, de encontrar a esa "media naranja", tener una pareja, ser feliz con ella,... Pero no.
A mis casi 19 años, siento que no me he perdido nada. O al menos eso trato de decirme a mí misma ¿Qué me hizo cambiar la opinión del amor?
Pues bien... Digamos que estoy harta de caer, una y otra vez, como si estuviera siempre subiendo y bajando de una noria, la cual, como os imaginaréis, no hace otra cosa y se queda estancada siempre.
Me enamoro, o prefiero creerme eso,... Al ocurrir este "extraordinario", "maravilloso" y "encantador" fenómeno todo va genial... Sí. Todo va perfecto hasta que te comes todo el asfalto.
Perdonadme por la ironía... Pero cada vez me encuentro con menos ganas de que me hagan daño. Ya lo han hecho varias veces, y NO, lo siento, pero no voy a aceptar que nadie más me rompa el corazón.
"No llega nadie", -me digo a mí misma...-, "pues búscate a alguien" -me dicen otros...-. No... No creo que sea cuestión de buscar. La gente no valora nada... no tienen en cuenta los sentimientos de los demás, no se dan cuenta del dolor que causan...
Lo puedo decir a boca llena, el amor es ODIOSO... Como diría una amiga mía... Puede ser polos opuestos: maravilloso, o la peor cosa que te puede ocurrir...
En mi caso... las dos veces que me he enamorado de verdad, han sido lo peor que me ha podido ocurrir... Y uno sigue doliendo...
Ya no creo en él como años atrás... ya no soy tan crédula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario